viernes, 26 de julio de 2013

El Jardín de los cerezos

Luibov dice: “Déjame recordar”. El tema de “mezclar la memoria y el deseo”

Vamos, con los pies enalteciendo la tierra. Con ukeleles en los oídos quese hacen dioses de algunas sonrisas. Nos vamos conceptuando locos y niños para sobrevivir en este mundo de cerdos. Algo se interrumpe en el ayuntamiento cerebral invitándome a bailar un rato. Vamos,llenos de flores pero vamos en serio que la vida nos toca con sus manos de viento alterándonos. Me revierto en la sustancia de unas imágenes que se hacenconsecuencia de otras y me anticipan una película que deplora tus sueños. El sol se intercepta en el verde que se obscena debajo de mi cuerpo para hacermesentir en un breve cuento que te intensifico al oído. Te volteo con mis piernas abiertas que te encuentran debajo de concreciones frívolas. Abordamos cielos de fábulas para seguir creyendo en la trivialidad de las palabras. Así sesobrevive en ese jardín lleno de cerezos. Sentimos el declive libertino dehacerlo en la fugacidad de un tiempo que se resiste a ser ostentado. Respiramos el aire que está por explotar de nuestros pulmones para comprimirnos la cara demariposas mientras vemos a Varia, esperando entre sollozos, una declaración deamor que nunca llegará.
Vamos absorbiendo el arte en un puñado de noches, vamos a tragarnos aChejov y a todo lo que nos da ganas de llorar. Seguimos creando ilusiones plastificadas que pronto se verán en otra de tus poesías.
Evitamos la compasión de la humanidad portrascender en un camino descuartizado de amor desde egocentrismo, victimismo,desde la entrega, el silencio, la burla y la crueldad, desde el vuelo del almay el optimismo ensoñador. La miseria exige.
Mi cuerpo busca eternizarse en ese patio donde el sol agoniza todos los días, lejos, allí donde la oscuridad no puedeatraparme. En cada escena late la vida como si la estuviéramos observandobajo un microscopio y nos desperdiciamos en el infinito de ese edén quecerramos bajo nueve llaves.
Los lunáticos han invadido el asilo, aguardandoel éxtasis. Las moscas en el cielo, las bestias de la tierra, los peces enel mar, han perdido el mando. Romper con los sueños. Romper con los “alimentos celestes”. Soy la tragedia.

miércoles, 3 de julio de 2013

Rinocerontes

"En ocasiones veo rinocerontes"

Desubicaste el plano que coexiste entre absorciones y extraviaste un sistema que te atrapa en la oscuridad. Saliste y el pánico te dejó sola en un tren. Sin aire, con el fuego absorto de oxígeno y carente de sustancia, tu voz se fugó. No, no debías escucharla. Resurgiste, te rompiste los ojos de agua y sentiste la molestia insistente al dejarte tocar por el mar. La esquizofrenia te habitó en una mente llena de vacilaciones. Derramaste la sangre en cada intervalo derruido de piel. Corriste, sé muy bien que tu intención era olvidarme pero soy tu tendencia, soy tu única salvación. Sin mí no sabrías ni dónde ni cómo ni por qué ni cuándo.
Sabes que conmigo vivirías algo seguro, concretado, eficaz. No hay voces interiores que te confundan. Eso es parte de los efectos especiales que adora la humanidad. Todo se desarma al mirar. Ordena, acomoda, clasifica los pensamientos. No lo hagas, no mires hacia allí, el cielo solo puede inutilizarte más. Estas errada. Deja de equivocarte, ya es suficiente. Tuvimos bastante con eso. Basta. No sueñes más con las ganas de ser. Sos la engañada consecuencia de tus deliberaciones. No permitas, no me dejes cohesionar con las emociones que un maestro te profesa desde adentro. Lo mortuorio se instala en tus sistemas, refúgiate del terremoto. No dejes que sea tarde. Sos la estrella muerta que vemos desde la tierra.
No la escuches más, ve en busca de un deseo. Una niña que te aparece por el noveno latido del corazón te agarra el alma, la democratiza y la enfunde de aventuras. Jugamos a ser deidades, miramos cómo los hombres fuertes se cortan sus cabezas. La luz va volviéndose puntos de fuga y te hace sombra. Salgo al bosque a recorrerte, a olvidarte y estamos allí, protagonistas de una catástrofe. Nos inmola el aire que se infesta antes de tocarte la materia. Somos accidentes esperando suceder. Respira. 
Lo que no inhibe los huesos va dejando un refugio muerto de amor. Dejate encantar por elefantes. Somos el perfecto experimento de los sueños a punto de ser, siempre a punto. Somos una mujer hecha en China que intenta dejar la anatomía de una voz y hacernos eternas en sus repisas. Te vas disgregando progresivamente en la interacción de una mente que no responde a un cuerpo que grita fuera de un libro para encontrar a Wally. Integra.
Sos hermosa.

Para seguir el escrito lea 

Pequeño Tratado de Rinocerontología