sábado, 25 de noviembre de 2017

Medusa

Entre ausentes  
ahoga la miserable
presencia que hace
de la naturaleza
el peligro que deseo.

Arpegiado su cuerpo
de gelatina
hechiza los ojos
de quienes se quedan
en ésta superficie lunar.
Solitaria naúfraga.

Se ondula,
en la oscuridad,
emanando rítmicas
contracciones.
Y gimen 
sus caballos
de mar.

Brilla
en el veneno
lo oscuro y se vuelve 
un verso circular,
caprichoso,
cíclico
que nunca calla.

Sirena de celofán
de canto hipnótico
de lengua invisible.
Encanto de medusa,
anestecia del olvido.

Ella es la célula
que resiste la corriente
mientras los peces
corren desde dentro 
de sus pies hacía las
escamas de su sexo.

Criatura marina de llanto infinito.

                                      Se va. 

                                                        Se va.

domingo, 5 de marzo de 2017

Pensamientos de una piba en cuarto creciente

Ella juega con
escorpio parado
en medio de su
sexo.
Lo atrapa, lo esconde,
le da agua.

En la convulsa
instantánea
alcanza con
mirarla para
marearte.

El asma de su
intensidad
hace que el rojo
se vuelva más
rojo de lo
que creías.

Entre las calles
de sus venas expresa
el mandamiento
cíclico de la luna.

Ella danza en
la contradicción
y no intenta
disimularla.

Sirena histérica
y ermitaña
en busca de peces
para refugiar
en su mar.

Su príncipe azul
es un gato que
no la cuestiona
y la abraza dejando
dulces rasguños
en su piel.

En su soledad
tranza con un
anémico
sentimentalismo
que deja de lado.

Tanto club del pony
hace que su
malhumor haga
de su estéril
sonrisa un hallazgo
demonizador.

Sus deseos
son demonios que
padecen de
ansiedad y orgullo.

La inestabilidad
de sus días
se consume en un blister
de testosterona
que no abunda
y la inunda.